
Praia de Carnota
Siete kilómetros de arena, dunas, marismas y llanura intermareal. Elige un acceso concreto en lugar de intentar recorrerla entera. Boca do Río es especialmente sensible a la marea.
La playa, Lira, Monte Pindo y los miradores convierten una visita de treinta minutos en un viaje de medio día o de jornada completa.
Las zonas de arena, canales y pasos cambian. Consulta la marea antes de plantear una caminata larga y no atravieses agua en movimiento para ahorrar tiempo.

Siete kilómetros de arena, dunas, marismas y llanura intermareal. Elige un acceso concreto en lugar de intentar recorrerla entera. Boca do Río es especialmente sensible a la marea.

Construido entre 1779 y 1814, mide 36,53 metros de largo y 1,60 de ancho. Su plataforma pétrea resuelve el terreno inclinado y ofrece el contraste más útil con Carnota.

Un pequeño puerto para comprender la relación contemporánea de Lira con la pesca, la reserva marina y el horizonte de la Costa da Morte.

Una alternativa tranquila a una gran caminata: desde el mirador se leen la playa, la marisma de Caldebarcos y el perfil de Monte Pindo como una sola composición.

La cumbre alcanza 627 metros. La subida requiere tiempo, orientación y condiciones adecuadas; Turismo de Galicia aconseja dedicar unas dos horas al ascenso y extremar la precaución al bajar.

El río Xallas y su cascada junto al mar amplían la ruta natural. Las condiciones de caudal y la gestión hidráulica pueden cambiar la experiencia, así que evita prometer un aspecto fijo.
¿Tienes medio día? Combina Santa Comba, una comida en Carnota y un acceso a la playa. ¿Tienes un día? Añade Lira y Louredo o Ézaro.
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